Dra. Lisandra Herrera Belén, graduada del Doctorado en Ciencias, mención Biología Celular y Molecular Aplicada de la Universidad de La Frontera
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La Dra. Lisandra Herrera, coordinadora de las asignaturas de Biología y Bioquímica, cursó el Doctorado en Ciencias con mención en Biología Celular y Molecular Aplicada en la UFRO entre 2017 y 2022. Se inclinó por este programa debido a su enfoque integral, la excelencia de su cuerpo académico y las oportunidades de realizar pasantías. Su formación doctoral no solo reforzó su pensamiento crítico y autonomía investigativa, sino que también potenció competencias profesionales esenciales como el liderazgo y la comunicación científica.

Invitamos a leer su testimonio, donde comparte en detalle su experiencia y los aprendizajes que marcaron su trayectoria.

¿Qué factores despertaron su interés por este programa y cuáles fueron determinantes al momento de decidir cursarlo?

Me interesó que era un programa transversal en cuanto a sus líneas de investigación y que contaba con docentes de gran experiencia, cuyas áreas de trabajo se ajustaban a mi trayectoria en la industria químico-farmacéutica. Además, valoré las oportunidades de realizar pasantías gracias a sus convenios internacionales, así como la gestión institucional de becas en caso de no adjudicarme la beca ANID.

Desde su experiencia como graduada, ¿qué aspectos del programa considera que han contribuido de manera más significativa a su desarrollo académico y profesional?

En primer lugar, destaco la sólida formación científica basada en el pensamiento crítico y el rigor metodológico. A esto se suma la oportunidad de trabajar en entornos de investigación altamente colaborativos y multidisciplinarios, que fomentaron el intercambio de ideas, la discusión académica y el desarrollo de habilidades de comunicación y resolución de problemas. Esta experiencia fortaleció mi autonomía investigativa, mi capacidad para diseñar proyectos, gestionar recursos y comunicar resultados de manera efectiva tanto en contextos académicos como profesionales. En conjunto, estos elementos no solo consolidaron mi desarrollo académico, sino que también potenciaron competencias esenciales para mi trayectoria profesional, como el liderazgo, la comunicación científica y la capacidad de aportar con una mirada crítica, innovadora y con sentido de propósito.

En su opinión, ¿qué características o fortalezas distintivas adquiere este programa al ser impartido en una universidad estatal, y de qué forma se diferencia de otros similares ofrecidos en el país o la región?

La naturaleza pública de una universidad estatal asegura un compromiso efectivo con el desarrollo del país, la equidad en el acceso al conocimiento y la vinculación con problemáticas reales del territorio. Esto permite integrar la investigación con las necesidades nacionales y regionales. Esta perspectiva pública y orientada al bien común es, a mi juicio, uno de los elementos que diferencia y enriquece de manera significativa la experiencia formativa en una institución estatal.

¿Qué recomendaciones o mensajes compartiría con quienes están evaluando realizar un postgrado en una universidad estatal, ya sea con una orientación profesional o investigativa?

Recomendaría absolutamente considerar una universidad estatal para cursar un postgrado, especialmente a quienes buscan una formación sólida, con sentido de propósito y orientada a generar impacto. Les sugeriría ingresar con una mente abierta, dispuestos a reflexionar, cuestionarse y aportar desde su propia experiencia, aprovechando la riqueza de la comunidad universitaria, sus investigadores, redes de colaboración, proyectos y oportunidades de participación.

El CUECH define una serie de sellos que orientan la misión de las universidades estatales: calidad de vida, formación integral, territorio, ciudadanía, inclusión y género, basados en el proyecto Ethos.

El Ethos de las universidades estatales es una construcción colectiva y en constante evolución, que vincula su misión educativa, investigativa, social y cultural con los desafíos y necesidades del país. Es la respuesta institucional del Sistema de Universidades del Estado para orientar los cambios necesarios en las casas de estudio, adaptándolas a los desafíos sociales, culturales, políticos y normativos. Son principios, valores y prácticas que reflejan el compromiso público, democrático, territorial, ético y formativo de estas instituciones.

Desde su ejercicio profesional, ¿qué desafíos y oportunidades identifica en la incorporación de estos sellos en la educación de postgrado e investigación?

El enfoque ético se refleja en mis decisiones académicas y laborales, buscando siempre generar valor para el entorno y contribuir al bienestar colectivo. El sello de formación integral se manifiesta en mi compromiso con promover un aprendizaje crítico, interdisciplinario y humanizado en mis estudiantes y equipos de trabajo. El sentido de territorio y ciudadanía orienta mis proyectos de investigación y mis labores profesionales, procurando que respondan a necesidades reales de la comunidad y tengan pertinencia local. Finalmente, el enfoque de inclusión y equidad de género se expresa en prácticas concretas que buscan garantizar espacios respetuosos, diversos e igualitarios tanto en la docencia como en el desarrollo profesional.