La Dra. Pía Hernández Avendaño, académica de los programas de Magíster y Doctorado en Ingeniería de Procesos de Minerales de la Universidad de Antofagasta, comparte su testimonio sobre la importancia del compromiso social de las universidades estatales, su vínculo con los territorios y el aporte de las mujeres en la minería. Desde la Red de Postgrado te invitamos a conocer su experiencia.
¿Cuál fue su principal motivación para cursar un postgrado en una universidad estatal?
Realicé mi carrera de pregrado en una universidad estatal, Universidad de Antofagasta, debido principalmente a la tradición cultural en la región, y en la misma unidad académica, se ofrecía la posibilidad de continuar con un magister (a través de articulación de pre y posgrado), lo cual realicé. Posterior a eso, se me dio la posibilidad de continuar el doctorado en la misma unidad.
Desde su experiencia, ¿qué significó la realización de este postgrado para su desarrollo profesional y personal?
Significó desarrollar el área de investigación la cual descubrí realizando mi tesis de magister de la mano de una investigadora mujer referente. Me enamoré de la investigación la cual continué desarrollando en el doctorado. Además, la parte de docencia siempre me atrajo, por lo que el doctorado me permitió también poder desempeñarme no solo en investigación, si no también en docencia, aspecto que en la industria sería muy difícil de abordar. Además, por el sector productivo relacionado a la región donde estoy (región de Antofagasta), era muy probable que mi desempeño laboral lo debía hacer en una minera trabajando por turnos, lo cual no es atractivo hasta el día de hoy para mí.
¿Qué aspectos del programa considera que marcaron una diferencia en su formación respecto a otras ofertas del sistema?
La cercanía con el sector productivo de la región. Durante los postgrados teníamos relación con empresas mineras quienes nos contaban sus desafíos, teníamos algunas visitas a terreno, por lo tanto el postgrado desarrolla líneas relacionadas con el territorio, lo cual lo hace atractivo como oferta de especialización.
En relación con su experiencia, ¿cómo cree que el postgrado aportó en su calidad de vida y formación integral?
En cuanto a lo que es calidad de vida, me formé en algo que me apasiona y que los programas de postgrado me entregaron sin moverme de mi región de origen. Gracias a esto me desempeño en algo que me gusta. También en cuando a lo formación integral, las universidades estatales tienen ese sello del sentido humano y social, en la institución donde me formé, el desarrollo sostenible es una competencia sello, por lo que en toda solución a una problemática tenemos que velar por aspectos técnicos, ambientales sociales y económicos. Esto se concreta en las asignaturas que nos imparten y en el tema de las tesis.
En su opinión, ¿qué importancia tiene que existan programas de postgrado estatales, articulados, innovadores y de excelencia en el contexto actual del país?
Es sumamente importante que las instituciones estatales incluyan dentro de su oferta de especialización este tipo de programas, y que estos sean además territoriales, abordando las problemáticas específicas de cada región. Esto debe ir de la mano con el desarrollo del país, a través de las distintas líneas que se prioricen, según la realidad actual y las necesidades concretas de la sociedad.
¿Cómo evalúa el aporte de la Red de Postgrados del CUECH en la democratización del conocimiento y en la movilidad académica a nivel nacional?
Creo que es pertinente, necesario y muy importante, sin embargo falta mayor visibilidad de esta red, de las acciones que se realizan, para fortalecer aún más la colaboración entre instituciones.
Finalmente, ¿qué mensaje entregaría a quienes están considerando realizar un postgrado en alguna universidad estatal del país?
Lo importante es que el programa ofrezca una oportunidad de desarrollo acorde a lo que se quiere especializar el/la interesado/a. Una universidad estatal además de la parte técnica, desarrolla la parte social, muy arraigada en su misión y también la parte territorial, lo cual está en sintonía con las políticas de la región.