Dr. Jaime Morales Saavedra, graduado del Doctorado en Ingeniería de Procesos de Minerales de la Universidad de Antofagasta
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Con una marcada vocación por contribuir desde su territorio,Jaime Wilson Morales Saavedra relata su experiencia como graduado del Doctorado en Ingeniería de Procesos de Minerales de la Universidad de Antofagasta.Su testimonio destaca el valor de formarse en una universidad estatal y regional, motivado por el compromiso de generar conocimiento para la minería y formar a nuevas generaciones. Actualmente, el Dr. Morales se desempeña como Director del Centro de Minería y secretario académico de la Escuela de Ingeniería Química en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

¿Cuál fue su principal motivación para cursar un postgrado en una universidad estatal?

Mi principal motivación fue el deseo de crecimiento personal y profesional, con el propósito de generar conocimiento avanzado desde una universidad estatal y regional. Buscaba contribuir desde esta posición como referente en temas minero-metalúrgicos. Además, me motivaba la posibilidad de transmitir mis conocimientos a las nuevas generaciones desde las aulas como académico universitario.

Desde su experiencia, ¿qué significó la realización de este postgrado para su desarrollo profesional y personal?

Como mencioné anteriormente, el desafío de crecer a partir de la generación de nuevo conocimiento, y de que este conocimiento permitiera desarrollar nuevos proyectos y enfrentar nuevos desafíos, ha sido fundamental. Realizar un postgrado en minería ha sido clave para mi desarrollo actual en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

¿Qué aspectos del programa considera que marcaron una diferencia en su formación respecto a otras ofertas del sistema?

La principal diferencia fue el enfoque en la investigación aplicada a problemas reales de la industria minero-metalúrgica. Cada proyecto representaba un desafío importante. Además, las pasantías y posteriormente las dobles titulaciones en universidades extranjeras le otorgaron un sello distintivo al programa que cursé.

¿Qué aspectos del programa resaltaría?

Contribuyó significativamente a mi crecimiento personal y a cómo enfrento hoy los desafíos en mi trabajo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. La relación cercana entre docentes y estudiantes marcó profundamente el desarrollo de un sentido humano y social que hoy aplico en mi quehacer profesional. Asimismo, el programa estaba fuertemente vinculado a los desafíos de la región, lo cual se reflejaba en nuestros trabajos de tesis e investigaciones, contribuyendo con conocimiento avanzado en temáticas relevantes para Antofagasta.

En su opinión, ¿qué importancia tiene que existan programas de postgrado estatales, articulados, innovadores y de excelencia en el contexto actual del país?

Es muy importante que existan programas articulados con universidades tanto nacionales como extranjeras, que desarrollen líneas de innovación en temas estratégicos para las regiones y el país.

Finalmente, ¿qué mensaje entregaría a quienes están considerando realizar un postgrado en alguna universidad estatal del país?

Mi mensaje es que se atrevan a dar el paso. Realizar un postgrado en una universidad estatal trae muchas más alegrías que dificultades. Sin duda, contribuirán con nuevo conocimiento de excelencia a la región en la que estudien, y con más fuerza aún, al crecimiento del país.